Lamento no ser un águila
que vuela sobre pico tras pico,a quien le vino a la mente
un hombre observando las hectáreas.
Me asusta que todo se deteriore,
y en comparación no soy una rareza.
Tú y yo, viento, nos sentaremos juntos
en esta piedra de muerte.
Como una vela, la hierba crece a nuestro alrededor,
y los árboles se mecen de un lado a otro en un instante.
Lamento no ser una semilla,
me asusta no ser la fertilidad.
El gusano se arrastra tras todos nosotros,
lleva consigo la monotonía.
Tengo miedo de ser una incertidumbre,
lamento no ser fuego.
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